Guía completa
Descubrir un defecto corregible en cinco minutos justo en la estación, y tener que volver a pedir cita, es de las pérdidas de tiempo más evitables que existen. La pre-ITV consiste en aplicar el mismo checklist en el taller, antes de que te toque hacerlo de verdad.
Copiamos el listado, no nos lo inventamos
Repasamos luces y reglaje, frenada medida en banco, holguras de dirección y suspensión, desgaste de los neumáticos, emisiones por sonda OBD (y por análisis de gases si el motor lo exige) y carrocería. Al final, un papel con cada apartado: correcto, defecto leve o defecto grave.
Las luces, protagonistas del invierno
Con las jornadas cortas propias de esta época del año, el coche pasa más horas circulando con el alumbrado encendido. Un reglaje desviado se nota antes, y es de los motivos de rechazo que más vemos en estos meses.
Tú marcas qué se corrige
Con el papel delante, decides: lo arreglamos aquí, lo llevas a otro sitio, o vas a la inspección tal cual si el defecto es menor. No movemos nada sin tu visto bueno.
Batería y arranque en frío
Una batería justa de carga puede complicar la lectura de emisiones si el motor no arranca en condiciones óptimas. Lo comprobamos también, especialmente si el coche ya avisó de arranque lento.
Si vienes de un suspenso reciente
Trae el informe de la estación. Revisamos exactamente esos puntos marcados y te entregamos nuestro propio papel para presentarte a la reinspección con todo en orden.
Llama al 641 16 17 71 o escribe por WhatsApp para reservar tu pre-ITV antes de la cita oficial.